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Fortalece tu relación con el deporte en pareja

El deporte y la salud son dos conceptos que van de la mano.

 

Y es que, realizar actividad física es una parte vital para estar en equilibrio y gozar de una vida saludable. Bien es sabido que el deporte no solo tiene beneficios directos en tu corazón, circulación, sistema circulatorio, metabolismo o condición física, entre otros, sino que juega un papel importante sobre aspectos psicológicos.

Cuando nos movemos, nuestro cerebro libera endorfinas que producen sensación de placer y felicidad. La actividad física es una técnica de autocuidado con la que nos declaramos amor propio. Siendo el deporte tan grato y beneficioso, ¿no es algo ideal para compartir y disfrutar con tu pareja? Si nunca os habéis planteado hacer deporte en pareja, os explicamos a continuación las razones que os harán preguntaros por qué no habíais empezado antes a practicarlo. Os enamoraréis de la salud.

 

  • MOTIVACIÓN POR PARTIDA DOBLE

Tienes un propósito con el que empiezas con un grado de motivación altísimo, pero que a medida que pasan los días, lo vas dejando. El famoso: «hoy no, ya voy mañana». ¿Os suena? La procrastinación en toda regla. Cuando estás solo con tu meta, ser constante puede ser una tarea difícil y las excusas abundan: hoy llueve, hoy hace frío, tengo mucho trabajo…

Esto deja de suceder cuando se realiza deporte en pareja porque, el día que una persona de la pareja falla, la otra resulta ser el estímulo que empuja a seguir con el planning. Además, si un miembro de la pareja se ejercita, el otro tiende a añadirse, ya que suele repercutir en la otra persona como un modelo a seguir al ver sus progresos e impulsa a pasar a la acción.

 

  • LOS VALORES DEL DEPORTE EN LA RELACIÓN

El deporte ha sido considerado por siempre como un medio apropiado para trabajar y conseguir una serie de valores en el desarrollo personal y social: La integración, el respeto hacia la otra persona, autodisciplina, responsabilidad, cooperación, honestidad, la perseverancia o el acatamiento de unas normas, entre otras muchas bondades.

Llevar a cabo una rutina deportiva en pareja hará que os desarrolléis juntos en estos aspectos, os ayudará a entenderos mejor, proporcionando un crecimiento en la relación. Además, el espíritu de equipo que se genera al esforzaros juntos, os mostrará la complementación entre ambos y lo reconfortante que es trabajar juntos en una misma dirección.

 

  • PLANES DISTINTOS

El trabajo y las distintas tareas que tenemos a lo largo del día, provocan que no dispongamos de mucho tiempo para estar junto a nuestra pareja. Finalmente, los momentos en los que se pueden gozar en compañía, suelen acabar en planes placenteros y divertidos, pero que, a menudo, caen en el sedentarismo. Si en nuestro tiempo libre siempre acabamos por hacer lo mismo, terminarán por aburrir.

El tener la actividad física en común favorecerá a realizar actividades de ocio diversas, en las que el movimiento y la diversión estarán implícitas: excursiones, salir con la bicicleta o un partido de tenis. Compartiréis muchos momentos juntos, durante el ejercicio e incluso después con una comida saludable post-entreno, un masaje relajante para evitar las agujetas o una charla agradable, por ejemplo.

 

  • SANA RIVALIDAD

Tanto si tenéis el mismo objetivo, como si cada persona de la pareja tiene uno propio, trabajar juntos puede crear un pique sano que os estimulará a seguir al pie del cañón para conseguir vuestros logros. Implementar en vuestros entrenos una meta común semanal que os suponga un pequeño reto. El fin es que vayáis superándoos juntos, llegando cada vez más lejos, con el esfuerzo y la satisfacción que comporta. Añadir apuestas conjuntas con «premios» o «castigos» leves, podrá darle un punto divertido a la actividad y os animará a luchar por vuestros progresos personales de una forma colectiva.

 

  • EL DEPORTE, EL GRAN AFRODISIACO

Realizar actividad física, como decíamos al inicio del artículo, nos repercute positivamente en muchos aspectos. Uno de ellos, a nivel físico. A medida que nos sentimos mejor con nuestro cuerpo, ganamos confianza y autoestima, sumando más confianza también en la relación personal con nuestra pareja.

Está comprobado científicamente cómo los ejercicios de fuerza aumentan la testosterona que es la encargada, entre otras cosas, de aumentar el deseo sexual en ambos sexos. Por otro lado, los ejercicios cardiovasculares favorecen a la circulación de la sangre y, en consecuencia, afectará positivamente a los genitales masculinos y femeninos durante el sexo.

 

  • ENGANCHARSE JUNTOS A LA VIDA SALUDABLE

Las parejas que hacen deporte juntas siguen practicándolo con los años; es garantía de éxito. Además, si se comprometen a realizar cambios en sus hábitos hacia una vida más saludable, estarán adoptando en pareja una filosofía de vida. Cuando en los días reina el sedentarismo, la rutina, el estrés y la mala alimentación, se genera un problema a nivel individual, pero también lo es en una relación. La pérdida de energía, de ánimo y de salud, pueden presentar dificultades y brechas entre una pareja.

Cuando realizamos deporte, aunque no lo parezca, tu cuerpo estará luchando contra la ansiedad, la depresión y el estrés. La explicación es que mientras lo practicamos, generamos serotonina, la hormona de la felicidad. La actividad física, sumada a todas las bondades que comporta llevar un estilo de vida saludable, afianza vuestro pacto con la salud.

 

En definitiva, compartir salud con tu pareja, es afianzar vuestros lazos amorosos y una declaración de amor mutuo.

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